Principios de interpretación bíblica — L. Berkhof

Abril 28, 2007 por Jorge Julio Gonzalez | En Biblia, Libros.

Se me partió el corazón cuando escuché que a mi admirada Salma Hayek no le gusta la Biblia, porque –dice- habla mal de las mujeres. Así, sin importarle si pecaba de una enorme ignorancia, la diva mexicana reafirmaba ante muchos de sus fans su pose de dura feminista, y de paso le daba una publicidad negativa al libro más controvertido de todos los tiempos.

Sin echarse un centavo en el bolsillo por esto y quizás sin proponérselo, la Hayek ponía en un conflicto emocional a los que también somos seguidores de, por ejemplo, el pelotero de los Yankees Mariano Rivera, portavoz de una campaña diseñada para promover la Biblia entre los hispanos de Nueva York.

Mi alivio es que al igual que no conozco a nadie que se haya vuelto adicto porque vio a Oscar de la Hoya bebiendo Coca-Cola en televisión o a Thalía comiendo chocolate, no veré a ningún genuino seguidor de la sabiduría bíblica imitar a Salma en sus apreciaciones.

Aunque sí opino que debe invitarse tenazmente a conocer de la Biblia su interpretación correcta. Porque uno puede tomar todo el Sagrado Texto, o tan sólo un versículo, y descifrarlo a su manera, sacarlo de contexto, manipularlo a su favor, criticarlo o ignorarlo. A lo largo de la historia eso se ha hecho de muchas maneras. Gracias a Dios, su Palabra ha permanecido incólume, a la espera siempre del corazón dispuesto.

Todo lo anterior viene a cuento porque quiero reproducirles algunas ideas del libro del eminente teólogo evangélico Louis Berkhof Principios de interpretación bíblica [Editorial Desafío, Grand Rapids, Michigan, 2005, 192p.]. Una obra que, precisamente, nos ayuda a iniciarnos en la interpretación histórica, gramatical y teológica de la Biblia.

Para muestra, algunos botones:

• Los judíos de Palestina consideraban sagradas hasta las letras de las Escrituras y sus copistas acostumbraban contarlas en sus trascripciones para evitar olvidar alguna.
• Filón fue un maestro de la interpretación alegórica y miraba el sentido literal de las Escrituras como una concepción para los débiles. El sentido oculto era lo más importante.
• Los cabalistas del siglo XII redujeron al absurdo el método de interpretación literal, bajo el supuesto de que todos los versículos, palabras, letras, vocales, puntos y acentos fueron dados a Moisés en el monte Sinaí y tenían un poder sobrenatural.
• Orígenes consideraba que la Biblia tenía un sentido triple, a saber, el significado literal, el moral y el místico o alegórico.
• La autoridad de la tradición y de la Iglesia en la interpretación de la Biblia tuvo entre sus primeros defensores a Jerónimo y Agustín.
• Durante la Edad Media, muchos cristianos, aun entre la clerecía, vivieron en la más profunda ignorancia de la Biblia. En general se la consideraba un libro lleno de misterios y que sólo se podía entender de un modo místico.
• Los reformadores creían firmemente que la Biblia era la palabra inspirada de Dios. En contra de la infalibilidad de la Iglesia, pusieron la infalibilidad de la Palabra. La Iglesia no determina lo que la Escritura enseña, sino que la Escritura determina lo que la Iglesia debe enseñar.
• Calvino se le considera el más grande exegeta de la Reforma. Consideró el principal deber de un interprete permitir al autor bíblico decir lo que realmente dice, en vez de atribuirle lo que nosotros pensamos que debió decir.
• En el período confesionalista, cada cual trató de defender su propia opinión apelando a las Escrituras.
• En el período histórico-crítico, se dio un énfasis mucho mayor al elemento humano de la Biblia.
• Otros aceptaron la teórica de una “inspiración parcial”, limitándola a aquella porciones que se refieren a la fe y a la moral.
• Kant sostuvo que solo la interpretación moral de la Biblia tiene significado religioso. Según el eminente pensador alemán, el mejoramiento ético del hombre debe ser el principio controlador en la exposición de la Palabra de Dios.

¿Cuáles serían entonces los principios válidos de la interpretación bíblica? No es cuestión para responder en una frase, como lo hizo mi querida Salma Hayek. Tendríamos que tomarnos un tiempo para considerar los detalles de este esclarecedor libro. Se lo recomiendo.


7 comentarios para “Principios de interpretación bíblica — L. Berkhof”

  1. JesusCGL | 1/05/07

    Excelente aporte! Sigue adelante!
    Dios te cuide y ayude muchisimo!

  2. Rigo | 7/05/07

    Yo creo que el relato bíblico se debe analizar con sentido común, la lógica; y luego a la luz de los nuevos hallazgos arqueológicos. Así podríamos ver, por ejemplo, cómo los escritores bíblicos trataban de entender su universo. Cómo trataban de entender los diferentes y a veces catastróficos eventos naturales. Estoy de acuerdo con usted con que la Biblia es un libro excepcional, una obra literaria sobresaliente que merece la popularidad que tiene.

  3. Romana Duque Ruelas | 18/06/07

    Dios te bendiga, mi hermano. Tal vez no soy una persona muy estudiada, pero yo como muchas internautas sacamos comentarios muy buenos de este sitio. Solo como comentario, que tiene que ver la luz con las tinieblas: no considero nada importante el comentario de la Hayek. Al unico al que hay que admirar e imitar se llama Jesucristo, y no pierda el curso del camino, me gustaria que publicara mas acerca de las santas mujeres, para otras pudieramos imitarlas; no ocupe el internet en cosas vanas sino edificantes: Rut, Ana, Noemi, y que decir de Maria, madre de Jesucristo. Poco se habla de ellas y seria mas interesante saber como y de que manera agradaron al Señor.

  4. Carlos | 27/06/07

    Comparto la raiz de su articulo y la intencion. El comentario de la Hayek es de mal gusto.

  5. Marcos Fernandez Volpe | 18/08/07

    Bueno, es facil atacar a la Hayek desde nuestra perspectiva. Veamos mas alla, ella nos da un mensaje. Su retorica, es por algo. Prefiero, ver que ella necesita de ese Jesus que nosotros defendemos. No creo que ella siendo tan inteligente, si hubiera leido algo de la Biblia, se hubiera expresado asi. Pero, bien ella pudo haber escuchado a alguno de los muchos predicadores que se les escucha decir barbaridades y quedarse con ese concepto. ¿Es palabra de Dios o cultura cuando Pablo dice “la mujer calle en el templo”? Hay literalistas que atormentan. Si hoy decimos “los esclavos amen a sus patrones”, ¿es palabra de Dios?. esta en la Biblia. Pero hoy quien haga callar a una mujer, discrimina. Pero sucede en nombre de “la palabra de Dios”.

  6. Luis Abraham Ortiz Tenorio | 22/07/08

    La palabra es la Luz, y quien no lee la palabra dificilmente conocerá la luz, es decir, vivira en las tinieblas, lo de Selma debe ser algo asi, estar en la Oscuridad, debo decir que en la biblia no hay descriminacion para nada, todos los que creemos en Cristo somos miembros de un mismo Cuerpo y Dios tiene un proposito en nosotros seamos Varones o Damas.

    Que Dios Te bendiga.

  7. Coralia de Aguilar | 4/08/08

    Necesito que me indiquen donde puedo conseguir el libro estoy interesada en adquirirlo a la brevedad posible

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